Ser madre y autónoma: el reto

13/03/2015
Hace apenas algunas semanas, el gobierno central aprobaba un paquete de medidas para favorecer, entre otras cosas, la conciliación laboral de los autónomos
Madre autónoma
Una vez haya sido aprobada en las cámaras, la nueva legislación permitirá a las madres y padres freelance contratar a una persona que les sustituya en sus tareas, a cambio de la bonificación de las cuotas a la Seguridad Social hasta que el niño (o niños) haya cumplido siete años. 
 
Para muchos expertos esta es una medida totalmente insuficiente, puesto que no resuelve la mayoría de problemas y retos a los que tienen que enfrentarse aquellos que son padres y que además, un buen día decidieron trabajar por su cuenta.
 
Madres autónomas: su estado actual
 
En la actualidad, las mujeres freelance que tienen un hijo tienen derecho a dos cosas. En primer lugar, a descansar durante las primeras dieciséis semanas de vida del bebé cobrando el cien por cien de la base de cotización (884,40 euros por la mínima); en segundo, a beneficiarse de una bonificación en el IRPF (Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas) de 1.200 euros. Este importe podrá ser cobrado en el momento de hacer la declaración o si lo prefieren, en cuotas de 100 euros al mes. 
 
Antes de que el gobierno actual lo derogara, las madres autónomas tenían, además, la oportunidad de beneficiarse del cien por cien de la bonificación de las cuotas a la Seguridad Social durante el primer año de vida del bebé. Si esto fuera así en estos momentos, las madres no tendrían que desembolsar la cantidad de 264,44 euros mensuales, que seguramente podrían invertir en leche o en los tan necesarios pañales.
 
Organización al poder
 
Lo cierto es que hasta ahora sólo hemos hablado de medidas económicas. Son, bajo nuestro criterio, imprescindibles para solventar un problema de base. Luego, como madres autónomas, no nos queda otra que organizarnos. Pero ahora toca hacerlo de verdad. Aquí tienes algunas de nuestras claves: 
 
Modifica tus horarios de acuerdo con las rutinas del bebé. Al principio puede ser realmente agotador (no pierdas la oportunidad de descansar las primeras semanas), pero a poco a poco, a medida que el bebé duerma más por las noches, irás cogiendo el ritmo.
 
Aprovecha sus horas de sueño para trabajar. Las siestas del bebé son una excelente oportunidad para terminar ese encargo que tienes pendiente, para realizar llamadas o para llevar a cabo tareas administrativas. 
 
Déjate ayudar. Está claro que con un bebé en casa trabajarás menos horas. Debes concederte este privilegio. ¡Una no tiene un bebé todos los días! Combina con el padre el tiempo que dedicas al bebé y déjate ayudar. También es muy posible que tus padres estén encantados de cuidar de su nieto. Si esto no es posible, quizá tengas que contratar a un canguro por horas o buscar una guardería cerca de casa o de tu oficina. 
 
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