Facturar como freelance: ¿cómo y cuándo hacerlo?

18/05/2012
En España la legislación no contempla que una persona trabaje por cuenta propia sin rendir cuentas al Estado. Pero para muchos freelance no es rentable darse de alta como autónomos y pagar cuotas mensuales por trabajos puntuales.

¿Qué significa ser freelance? Ser autónomo o freelance significa trabajar por cuenta propia y estar dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Para ser freelance basta con tener una profesión (periodista, fisioterapeuta, traductor, peluquero, diseñador, profesor…) y clientes que contraten tus servicios.


¿Tengo que darme de alta como freelance? Existen muchos profesionales que tienen muy pocos clientes, que trabajan a tiempo parcial o que son emprendedores y todavía no tienen una cartera de clientes bien forjada. La cuota mensual mínima para hacerse autónomo es de 254 euros al mes (sin contar bonificaciones puntuales), de manera que conviene sopesar gastos e ingresos para saber si ser autónomo nos puede salir rentable. Pero, ¿quiénes están obligados a darse de alta en el RETA?

- Los trabajadores (mayores de 18 años) que de forma habitual realicen una actividad económica a título lucrativo, así como los familiares que colaboren en la misma.

- Los trabajadores autónomos económicamente dependientes (un cliente les proporciona el 75% de sus ingresos) y los profesionales que ejerzan actividades por cuenta propia, estén o no asociados a un Colegio Profesional.

- Los socios de Cooperativas de Trabajo Asociado.

- Los trabajadores que presten servicios para una sociedad mercantil capitalista o formen parte de un consejo de administración.

¿Debo facturar cantidades pequeñas? Si ofreces algún servicio puntual puedes emitir un documento como factura en el que deberás indicar tus datos personales e importe que percibes, sin añadir el IVA, pero descontando el IRPF correspondiente. Si puedes demostrar que este no es tu medio de vida, estarás dentro de la legislación vigente y te adaptarás a la casuística que hasta el momento se ha dado.

¿Y para proyectos grandes y puntuales? En este caso, lo más recomendable es darse de alta en la Agencia Tributaria y en la Seguridad Social como trabajador autónomo para poder facturar. Cuando termines el proyecto, puedes darte de baja. No obstante, si los encargos empiezan a ser constantes, no tendrás otro remedio que darte de alta como autónomo. 

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