Errores que pueden costarte tu carrera como freelance

23/02/2015
No saber gestionar los pagos de tus clientes, quedarse todo el día trabajando en casa o querer ofrecer más servicios de los que puedes asumir son algunos de los errores que pueden hacer que tu carrera como freelance fracase
Errores freelance
Trabajar como freelance puede llevarte a una vida independiente y exitosa o llevarte a una vida caótica, sin estabilidad económica y teniendo que cerrar el negocio. En este último caso, seguro que se han cometido algunos de los errores que te explicamos a continuación. 
 
No quejarse por los pagos retrasados
 
Muchos freelance establecen como norma cobrar a 30 días de la fecha de facturación, solamente porque creen que es lo más habitual. En realidad no tienes ninguna obligación de dar este margen: lo que estás haciendo básicamente es ofrecer un crédito de un mes a un cero por ciento de interés.
 
Tu cliente tiene una deuda contigo desde el momento en el que emites la factura. Si realmente necesitas el dinero, no tengas miedo de dar un margen más breve para cobrar y no dudes en reclamar si el cliente no cumple con el pago a tiempo.
 
Convertirse en un ermitaño
 
Como freelance, te vas a perder muchas oportunidades si nunca sales de casa. Por ejemplo, los eventos de networking pueden ser una buena manera de encontrar socios para proyectos grandes o incluso conocer a futuros clientes. A veces, simplemente, es una oportunidad de conocer a otros profesionales de tu sector y compartir experiencias y dudas que os puedan surgir.
 
Otro motivo para obligarte a salir de casa es que si no lo haces, el límite entre trabajo y ocio se diluye y puede que acabes teniendo la sensación de trabajar las 24 horas del día. Una buena manera de solucionar esto es trabajar en un espacio de coworking, aunque sea solo unos días a la semana.
 
Aceptar trabajos que no son de tu especialidad
 
La mayoría de freelance tienen conocimientos de otros campos además de su especialidad. Un redactor seguramente tendrá conocimientos básicos de HTML, por ejemplo, o un diseñador gráfico puede que sepa algo de Javascript.
 
Es una tentación para muchos acabar ofreciendo más servicios de los que deberían. Cuando trabajas para un cliente es posible que te pida que hagas algún trabajo extra, además del tuyo. Pero ten cuidado, si no aciertas con el encargo extra porque es más complicado de lo que te esperabas podrías llegar a perder tu cliente por dar una imagen poco profesional.
 
Dejar de formarse
 
Una buena manera de solucionar el punto anterior es formarse en otras especialidades. Contar con conocimientos y especialidades que puedan complementar tu trabajo principal es una muy buena manera de ofrecer un valor añadido a tu trabajo, pero es importante que elijas bien en qué disciplina quieres formarte.
 
Dependiendo de la profesión es posible que debas formarte constantemente para no quedar desactualizado, por lo que en estos casos la formación debe centrarse en estar al día de las últimas tendencias, programas o certificados que puedas necesitar para llevar a cabo tu trabajo.
 
Simular ser una empresa
 
Algunos autónomos, para parecer más profesionales o dar más seguridad a sus clientes, se venden como si se tratara de una empresa en lugar de un profesional independiente.
 
Nada confundirá más a tus clientes que creer que han contratado a un profesional freelance y que éste les empiece a hablar de "nosotros", como si trabajara en equipo o tuvieran algún asistente que les ayude con el trabajo.
 
Si quieres dar seguridad a tus clientes trabaja en crear una imagen más profesional, pero a nivel individual. Crea una página web con contenido de calidad, una imagen cuidada o incluso puedes invertir dinero en una sesión de fotos profesional para añadir en tu perfil profesional.
 
 
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