Autónomos: conseguir la conciliación laboral y personal

08/04/2015
El Consejo de Ministros aprobó hace algunas semanas un nuevo paquete de medidas para mejorar la situación de los trabajadores por cuenta propia, pero también para los autónomos que están sufriendo, con más dureza si cabe, los embistes de la crisis
Conciliación autónomos
Algunas medidas aprobadas por el Consejo de Ministros van dirigidas a la conciliación laboral de los trabajadores autónomos. Pero, ¿resultarán realmente eficaces?
 
¿En qué consiste la ayuda que propone el gobierno?
 
La medida más importante que ha aprobado el Consejo de Ministros tiene que ver con la posibilidad de que los autónomos o trabajadores freelance tengan bonificadas el cien por cien de las cuotas de la Seguridad Social para contratar a un empleado que los remplace durante los años posteriores al nacimiento de sus hijos. 
 
La medida quiere hacer más sencilla y factible que otra persona pueda llevar a cabo las funciones del autónomo, hasta que el hijo o la totalidad de sus hijos tengan al menos siete años. La misma medida se aplica para los freelance que tengan una persona mayor dependiente a su cargo. 
 
En términos prácticos estamos hablando de una bonificación de 300 euros mensuales que el autónomo no estará obligado pagar. Sin embargo, el trabajador por cuenta propia tendrá que seguir abonando sus cuotas a la Seguridad Social, sin recibir ninguna bonificación en este sentido.
 
¿Por qué puede resultar insuficiente esta medida?
 
Bajo la opinión de los expertos, no estamos ante una medida tan útil como puede parecer en un principio. El sobreesfuerzo que deben hacer las familias cuando tienen hijos o cuando cuentan una persona dependiente a su cargo no tiene fecha de caducidad. De hecho, los hijos suelen depender de nosotros más allá de los 18 años. 
 
Actualmente, además, las mujeres que tienen hijos solo cuentan con una bonificación de 1.200 euros en el IRPF, que el Estado permite avanzar en pagos de 100 euros mensuales. Nada más. Las madres autónomas cuentan con una paga durante las primeras 16 semanas desde el nacimiento del bebé, equivalente a su base de cotización (884,40 euros, en la mayoría de los casos). Sin embargo, están obligadas a seguir abonando su cuota como autónomas (264,44 euros) y no disponen de ninguna bonificación, como ocurría antes, durante el primer año de vida de su hijo. 
 
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